Este ingeniero de interiores para la compañía de aviones Boeing ha puesto en su casa todo lo que ha aprendido en su quehacer diario. En el espacio ya citado este habitante de Seattle ha sido capaz de incorporar cualquier elemento.
Lo primero de todo fue conseguir el apartamento. Una vivienda de planta baja y que tenía más de un siglo de antigüedad. A continuación vinieron los siete años de paciencia y trabajo continuado.
Este gran esfuerzo se transformó en una vivienda dividida en tres niveles en los que cabe de todo o casi todo. Recuento. Tiene cocina con todo lo necesario (incluido un lavavajillas), pantalla de televisión de 37 pulgadas e, incluso, baño con una bañera.

Prioridades
Para el propietario queda claro que es más importante la calidad de vida que la cantidad de metros. En muy poco espacio ha hecho mucho. Su inspiración: los modelos de hogar nipones y escandinavos.
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