Esta falta de sueño repercute en el quehacer diario. Un persona que duerme mal no consigue concentrarse, le resulta difícil focalizar su atención hacia un único punto. No solo eso. Y es que, además, está irascible con las personas que le rodean.
Ante tal situación se buscan soluciones. Parece que no es suficiente con camas casi perfectas o habitaciones en las que no hay ni la más mínima, tampoco el más mínimo sonido.
Robert Riener ha desarrollado una posible salida para aquellos que padecen de insomnio. Este investigador de robótica en el Instituto Federal Suizo de Tecnología (ETH por sus siglas en inglés) en Zúrich, ha estudiado cómo duermen las personas, desarrollando un novedoso robot-cama. Se trata del Somnomat. Utiliza un sistema de cables y poleas conectados que dejan la cama suspendida en el aire, existiendo así la posibilidad de mecerla y inducir al sueño.
La cama imita el movimiento mecedor que hacen las madres cuando inentan dormir a los niños de corta edad. El estudio sigue en marcha. De comprobarse que la acción de mecer produce sueño y que este es duradero tal vez asistieramos a una nueva generación de camas mecedoras.
Por no dormir
Recientemente el Huffington Post, haciéndose eco de un reportaje de Men's and Health, señalaba signos evidentes que demostraban que una persona no estaba durmiendo bien, que no descansaba lo adecuado. Por ejemplo, Comer sin parar, sin saciarte nunca. Un síntoma de que tu reloj interno no funciona bien. O, también, ver tres webs en cinco minutos y consultar el correo dos veces en los últimos cinco minutos.
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